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lunes, 1 de noviembre de 2010

La Red Social

Uno no hace 500 millones de amigos sin ganarse algunos enemigos. Un producto no consigue 500 millones de usuarios en poco tiempo sin ofrecer algo realmente satisfactorio para ellos. La radio tardó 38 años en llegar a 50 millones de personas. La televisión necesitó 13 para alcanzar la misma cifra. Internet lo consiguió en sólo cuatro. El iPod en 3. Facebook alcanzó los 50 millones de usuarios en dos años, y los 500 millones en seis. La Red Social nos cuenta la historia de la creación y la expansión de Facebook. Un hito del capitalismo global.



El rector de la Universidad de Harvard dice en la película que los alumnos de esa universidad prefieren inventar un puesto de trabajo que buscar un empleo. En otros sitios se subsidia a la gente para que no tengan que buscar un empleo. Mientras algunos profetizan el fin del trabajo, otros lanzan productos novedosos y con ellos satisfacen a los consumidores, crean riqueza y empleo.




Hace seis años vivíamos sin Facebook, ni Youtube, ni iPhone. No pensábamos que nos hiciesen falta y ahora para muchos son una herramienta fundamental. Es la creatividad empresarial la fuerza que hace prosperar al mundo. Hoy gracias a Facebook estamos mejor conectados con quienes queremos estarlo, podemos compartir vídeos, música e información con mucha facilidad a pesar de las distancias. Los creadores de esta red social se dieron cuenta de que la gente quería compartir información con sus conocidos y les dieron una herramienta para hacerlo. Como dice Jeffrey Tucker: "Facebook es el sitio web más popular de la historia. Ha conectado a la gente como nunca antes, permitiendo a una persona mantenerse al día de los tejemanejes de miles de otras personas en un tiempo récord. Es una gran contribución a la humanización y personalización de Internet y ha hecho posible que una gran variedad de causas e ideas encuentren expresión y audiencia."




El ser humano es un demandante incesante de nuevos bienes y servicios y mientras haya creatividad empresarial para descubrir y satisfacer las nuevas demandas, mientras haya libertad para que los emprendedores puedan actuar rápidamente y adaptarse a los cambios y mientras haya capital para financiar los proyectos, la humanidad seguirá prosperando:








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sábado, 28 de marzo de 2009

Los fundamentos de la prosperidad III: el libre intercambio

El libre intercambio

El libre intercambio es otro de los fundamentos de la prosperidad. Las personas que actúan libremente intercambian bienes y servicios sólo si consideran que salen ganando con el cambio. No tiene que perder una parte para que gane la otra. Se suele utilizar este ejemplo: Si Ricardo tiene un balón de fútbol pero le gusta más el baloncesto y Raúl tiene una pelota de baloncesto, pero le gusta más el fútbol; si deciden intercambiarlas se habrá creado riqueza. Las dos partes salen ganando con el cambio porque consiguen algo que valoran más que lo tenían previamente, luego son más ricas. El libre comercio crea riqueza y restringirlo supone empobrecer a las personas.

Se argumenta a veces que hay países que deben proteger a sus empresas de la competencia exterior. Los aranceles ciertamente pueden beneficiar a algunas empresas del país que los aplica, pero lo hace a costa de perjudicar al resto de la sociedad, a la que se priva de productos que podrían interesarle más que los locales por ser más baratos o de mayor calidad. Además los aranceles distorsionan la estructura productiva de un país porque hace que en lugar de especializarse en lo que mejor sabe hacer, ese país produzca cosas que le interesaría más comprar a alguien más competitivo en ese producto. Pero incluso si hubiese un país que no es capaz de producir nada de forma más competitiva que los demás, saldría ganando si se integrase en el libro comercio. En su formidable libro En Defensa del Capitalismo Global, Johan Norberg lo explica con un ejemplo similar a éste: si Ana es un as de la cirugía y además se le da bien cocinar y limpiar y Manuel sabe cocinar y limpiar pero peor que Ana, ambos podrían beneficiarse si Ana dedica el mayor tiempo posible a la cirugía, y le paga a Manuel por limpiar y cocinar en su casa. Aunque Ana fuese el doble de buena que Manuel limpiando, si es cien veces mejor como cirujano, le conviene concentrarse en lo que mejor sabe hacer para lograr el mayor rendimiento. Todos aquellos que rechazan el libre comercio porque se desarrolla bajo "condiciones desiguales " harían un llamamiento a Manuel para que se aislara y no incurriera en trato alguno con Ana.

¿Por qué, entonces hay riqueza en algunos sitios y en otros no? Porque mientras en algunos países se han esforzado al máximo en ahorrar para luego invertir y producir de forma competitiva para luego intercambiar esa producción por otras cosas, en otras naciones han prevalecido políticas restrictivas del ahorro, la producción y el libre comercio.

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jueves, 26 de marzo de 2009

Mientras la humanidad siempre avanzando no sepa a do camina...

A pesar de tanto globófobo y tanto neoludita la humanidad sigue avanzando, vivimos en un mundo cada vez más globalizado que cambia a un ritmo trepidante. Maravillas del mercado que no existían hace pocos años como Google o Facebook están revolucionando la comunicación humana. No se pierdan este vídeo para hacerse una idea del ritmo y el alcance de esta revolución.



Pulsando sobre el vídeo se accede a la versión subtitulada en español en Youtube.

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viernes, 13 de julio de 2007

A quién benefician las regulaciones

Recientemente se ha conocido que el mexicano Carlos Slim ha desbancado a Bill Gates como hombre más rico del mundo. Su fortuna se estima en unos 68.000 millones de dólares. Al enterarme no he podido evitar acordarme de las palabras de George Stigler:

Los consumidores, especialmente los modestos, no tienen nada que ganar con la reglamentación de la economía, que destruye la eficiencia. La mayor parte de las regulaciones han sido introducidas a solicitud de los grupos de productores, el más importante de los cuales es la comunidad empresarial (...) Empresarios y ejecutivos integran la clase de elite de cualquier sociedad moderna, y su poder es tal que resulta imposible creer que haya podido darse una intervención pública tan amplia en la economía sin su consentimiento y, más aún, sin su complicidad (...) La comunidad empresarial obtiene hoy más favores públicos que los que nunca recibió en el pasado, de modo que los economistas honestos se enfrentan a un problema embarazoso cuando intentan trabajar en pro de una sociedad más libre y más liberal: la comunidad empresarial no desea liberarse de la intervención pública en absoluto.

¿ Por qué tenía tanto interés Slim en que ganara las elecciones el ultrapopulista López Obrador ? ¿ Porque quería ayudar a los pobres y creía que las propuestas autarquistas de López Obrador eran lo mejor para ellos ? ¿ O más bien porque esperaba que sus regulaciones y su rechazo al libre comercio fortaleciesen su posición de dominio en el mercado mexicano al obstaculizar la competencia exterior ?

Está claro que el consumidor no tiene nada que ganar con el proteccionismo. Los aranceles, ciertamente benefician a algunos sectores de la población, pero lo hacen a expensas de todos los demás. Adam Smith lo tenía muy claro hace más de dos siglos: En todos los países el interés de la inmensa mayoría de la población es y debe ser siempre comprar lo que necesite a quien venda más barato. El supuesto es tan evidente que esforzarnos en demostrarlo podría parecer ridículo; nunca habría sido puesto en duda si las interesadas falacias de mercaderes y fabricantes no hubieran perturbado el sentido común de la humanidad.

jueves, 26 de abril de 2007

Terminemos con los aranceles

La política proteccionista de los países ricos está haciendo un grave daño a millones de personas en los países pobres. En este documental donde se resumen los argumentos a favor de la globalización, se critican duramente esas políticas.

Un ejemplo de esas políticas nefastas es la PAC. En este libro , Norberg explica con claridad el vergonzoso e irracional funcionamiento de la política agraria de la UE:

Ésta protege a un pequeño círculo de empresas y campesinos que actúan como grupos de presión, y sus barreras condenan al subdesarrollo y a la muerte a personas de otros continentes.(...) Los contribuyentes europeos pagamos cada año miles de millones de euros para que nuestras tiendas dispongan de una oferta más reducida de comida a un precio más alto.(...) Se subvenciona con sumas astronómicas ( casi la mitad del presupuesto comunitario ) la producción y los transportes de los campesinos europeos. (...)Dado que los subsidios se conceden fundamentalmente en función del tamaño de los cultivos y del número de cabezas de ganado, el 20% de los campesinos más ricos reciben un 80% de las subvenciones . Esto significa en otras palabras, que menos del 1% de la población de toda la UE percibe casi el 40% de todo el presupuesto comunitario.

La UE promueve la pobreza en los países en desarrollo no por favorecer a los europeos, sino en beneficio de unos colectivos reducidos pero muy ruidosos y bien organizados.

Pero las propias élites políticas de África y Sudamérica han sido muy reacias al libre comercio. Lo que ha fracasado en Sudamérica y África es el proteccionismo. Consideraron después de la II Guerra Mundial que una política de autoabastecimiento era la única apropiada. Su propósito era producir "para cubrir las necesidades, no en pos del beneficio". Ello les llevó a tratar de hacer todo por su cuenta, lo que les supuso un coste enorme. Los países del este asiático hicieron lo contrario: se dedicaron a lo que mejor sabían hacer y lo exportaron, lo que les permitió obtener aquello que precisaban a un coste inferior, porque lo cierto es que uno sólo produce para sí mismo produciendo para otros.

Cuando compramos mercancías más baratas ahorramos recursos en nuestro país, lo que nos permite apostar por nuevos sectores y proyectos empresariales. Los aranceles, por el contrario, perturban la estructura productiva de un país, desviando los recursos de mano de obra y capital de industrias competitivas a otras menos competitivas. En lugar de centrarse en producir aquello en lo que se es más eficiente y exportarlo para comprar lo que no podemos producir con tanta eficiencia, desperdiciamos recursos produciendo cosas que podríamos comprar a otros por poco dinero. La consecuencia es una menor producción de bienes y servicios, y por tanto, una menor riqueza para el conjunto de la sociedad.

La extraña creencia según la cual el comercio es un juego de suma cero donde una de las partes pierde lo que la otra gana se halla muy extendida. Lo cierto es , sin embargo, que los intercambios no tendrían lugar si ambas partes no creyeran que fueran a salir bien paradas. Buena parte de las críticas contra el libre comercio se centran en que no existen unas condiciones de negociación igualitarias. Norberg explica en el libro cómo aunque uno no sea capaz de producir nada mejor que nadie, puede salir favorecido del libre comercio. Por ejemplo, si Ana es un as de la cirugía y además se le da bien cocinar y limpiar y Manuel sabe cocinar y limpiar pero peor que Ana, ambos podrían beneficiarse si Ana dedica el mayor tiempo posible a la cirugía, y le paga a Manuel por limpiar y cocinar en su casa. Aunque Ana fuese el doble de buena que Manuel limpiando, si es cien veces mejor como cirujano, le conviene concentrarse en lo que mejor sabe hacer para lograr el mayor rendimiento. Todos aquellos que rechazan el libre comercio porque se desarrolla bajo "condiciones desiguales " harían un llamamiento a Manuel para que se aislara y no incurriera en trato alguno con Ana.

Estonia en 1992, por ejemplo, inmediatamente después de su independencia de la URSS decidió abolir unilateralmente todos los aranceles. Sus derechos aduaneros pasaron a ser el 0,0 de promedio. Además privatizó las empresas estatales, adoptó una tasa fija de impuestos y redujo significativamente el gasto público. Anteriormente a esas reformas, la inflación en Estonia superaba el 1000%, la economía empeoraba, el desempleo era mayor al 30% y el 95% de las empresas eran estatales. Hoy este país atrae gran cantidad de inversiones directas y crece a un ritmo del 6% anual, la inflación es del 2,5% y el desempleo es bajo. Ha aumentado la esperanza de vida y se ha reducido la mortalidad infantil. Por desgracia al incorporarse a la UE, ha tenido que asumir la política arancelaria de ésta.

viernes, 13 de abril de 2007

Capitalismo y globalización

La pobreza en el Tercer Mundo no es consecuencia del capitalismo sino de la ausencia de libertad económica entre otras cosas. Como dice Johan Norberg ,la distribución desigual de la riqueza del mundo se debe a la distribución desigual del capitalismo. La pobreza de unos no es consecuencia de la riqueza de otros. Hace dos siglos todos los países del mundo eran muy pobres. Si algunos han consegudo salir de la pobreza es porque han sido capaces de multipilicar su producción.

En 1820, entorno a un 85 % de la población mundial sobrevivía con menos del equivalente a un dólar diario. En 1950 esa cifra había caído a poco más del 50%. En 1980 era del 31% . En 1975 seis de cada diez asiáticos vivían en la pobreza extrema. Hoy no llegan a dos de cada diez. La pobreza ha menguado a nivel mundial más en los últimos 50 años que en los 500 años precedentes. A principios del siglo XX, la esperanza media de vida en los países en vías de desarrollo era inferior a los treinta años. En la actualidad la esperanza media de vida en esos países es 15 años superior a la de Inglaterra hace cien años, país que por entonces era la primera potencia económica del planeta. En 1950, en los países en vías de desarrollo fallecía un 18% de los recién nacidos. En 1995 esa cifra había descendido hasta situarse en el 6%. En sólo 30 años ha menguado a la mitad la proporción de personas hambrientas en el mundo. Nunca la Tierra había sido habitada por tanta gente y nunca antes habíamos dispuesto de tanta comida. Entre los más jóvenes el analfabetismo está descendiendo a pasos agigantados

La creciente prosperidad del planeta no es un milagro. Se debe a la acción humana, a personas que aportan nuevos planteamientos y trabajan con afán por hacer realidad sus ideas. Pero esto es algo que ocurre en todas partes. La diferencia es que en algunos países existe un entorno que permite y estimula las ideas y el esfuerzo y en otros se ponen más obstáculos al trabajo y a la iniciativa.


Los datos están sacados del libro En Defensa del Capitalismo Global, de Johan Norberg, que a su vez utiliza como fuente a organismos como el Banco Mundial, la Unesco, la ONU... entre otros