miércoles, 1 de octubre de 2014
La RBU, una propuesta nefasta aunque pudiera pagarse
lunes, 11 de marzo de 2013
Lo que necesitamos son más empresas
La teoría marxista sigue ampliamente extendida. Después de discutir muchísimo en diferentes foros con gente que rechaza el capitalismo. Llego a la conclusión de que lo hacen porque entienden que las empresas explotan siempre a los trabajadores y quieren resolverlo dando más poder al Estado y a los sindicatos. Sin entender que éstos tienen una capacidad muy limitada para luchar contra las tendencias del mercado. Quien abole un mercado libre, crea un mercado negro. Si los salarios son demasiado bajos, lo que hace falta son más empresas. Si los precios son demasiado altos, lo que hace falta son más empresas. Ellos se oponen sistemáticamente a la empresa porque la ven como un agente explotador, sin entender que la creación de empresas tiene un doble efecto positivo: bajar los precios ( más vendedores compitiendo por los mismos consumidores) y subir los salarios (más empleadores compitiendo por los mismos empleables.
Los que abogan por dar más poder al Estado y los sindicatos para que fuercen subidas salariales, mayores indemnizaciones por despido o para que regulen limitando precios, están contribuyendo a conseguir lo contrario de lo que se proponen. No ven que lo que necesitamos son más empresas.
martes, 11 de enero de 2011
El despropósito de las "inversiones" públicas
Todos los gastos de los gobiernos, por mucho que los llamen, engañosamente, inversiones, no son más que consumo de recursos. Nos lo enseña Reisman en su biblia "Capitalism". Son consumo de recursos por lo explicado en el párrafo anterior: no tienen vocación de recuperarse."
Es curioso hasta qué punto este reciente reportaje de Cuatro sobre “inversiones” públicas ruinosas viene a dar la razón a lo que escribía Ferhergon en 2009. Vean cómo han acabado esas inversiones que iban a crear mucho empleo e impulsar el crecimiento económico. Hemos malversado los recursos, los hemos dilapidado en infraestructuras que no generan ingresos, aunque políticamente quizá si fuesen rentables en su momento. AENA es el gestor aeronáutico más deficitario del mundo. Hay aeropuertos sin apenas actividad. Sólo 18 de los 48 que hay no son deficitarios. Hay estaciones de AVE que no usan ni 20 personas al día. Sólo China tiene más kilómetros de AVE que España, y sin embargo los pasajeros que lo usan en España son el 20% de los que lo hacen en Francia.
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domingo, 3 de octubre de 2010
Televisión suiza sobre despilfarros españoles
El aeropuerto fantasma from Markus Böhnisch on Vimeo.
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jueves, 30 de septiembre de 2010
Huelgas
Mucha gente sigue creyendo que se pueden imponer precios ajenos al mercado impunemente. Que si se hace la suficiente presión y se fuerza al gobierno, por ejemplo a decretar una subida de los salarios de un 15%, todo el mundo pasará a ganar un 15% más, y tan contentos. Quienes organizan y secundan huelgas como la de ayer creen que el modo de mejorar las condiciones laborales es la lucha, la coacción, hacer la suficiente presión para que la otra parte ceda. Una transacción se realiza libremente cuando las dos partes creen que salen ganando con el intercambio. Pretender forzar a la otra parte a unas condiciones que no le interesan es una estrategia condenada al fracaso. Si yo pretendo que mi empresa me pague un 15% más y ésta no cree que mi aportación a la empresa justifique ese salario, prescindirá de mis servicios y contratará a otro. Si el gobierno impide pagar un salario inferior, pero hay gente dispuesta a aceptarlo, la transacción podría hacerse en el mercado negro o la empresa podría instalarse en un lugar donde encontrase mano de obra más productiva. Pretender que el gobierno imponga unas condiciones laborales al margen de los intereses de las partes contratantes es tan absurdo como forzar al gobierno a fijar un precio máximo para el pan o como si los empresarios quisieran imponer salarios máximos.
Los salarios y las condiciones laborales mejoran debido a la competencia entre las empresas para hacerse con los servicios de los trabajadores más productivos. Por eso son mayores en Dinamarca que en Argentina, país con gran actividad sindical desde los tiempos de Perón. La inversión en capital de las empresas hace más productivos a los trabajadores. El requisito previo para que haya capital es que se ahorre. Un trabajador que lleve una máquina cosechadora puede producir mucho más que el que tenga que hacer la cosecha manualmente. Porque produce más la empresa podrá pagarle más o darle más días de vacaciones o reducirle la jornada. Esto sucede siempre que haya empresas compitiendo entre ellas. Si hubiese un único empleador como en Cuba, la empresa podría imponer salarios bajos.
Para lograr mejores condiciones laborales los sindicatos deberían procurar que hubiese cuantas más empresas mejor y que éstas dispusiesen de capital abundante para mejorar la productividad de los empleados. Justo lo contrario de lo que fomentan en España CC.OO y UG.T. No es de extrañar que tengamos en paro por las nubes y la productividad por los suelos.
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lunes, 16 de noviembre de 2009
Dudas sobre el plan E
Yo más bien me inclino por pensar que son demasiado listos
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miércoles, 21 de octubre de 2009
Los derechos de los panaderos
C: Bueno, antes podía uno comprar una barra de pan por sólo 65 céntimos.
S: Eso era un precio abusivo que atentaba contra los derechos de los panaderos. Consideramos que 1,35€ por barra es un precio justo. No permitiremos la explotación de los panaderos por parte de consumidores sin escrúpulos.
C: Oiga, pero es que a lo mejor con un precio menor, habría más gente dispuesta a comprar pan y las ventas serían mayores.
S: Vamos a ver. Estamos hablando de una conquista social que ha costado mucho conseguir y no estamos dispuestos a dar un paso atrás. Además el precio que hemos fijado junto con las inspecciones del gremio garantizan la calidad del producto.
C: Antes, si uno no estaba conforme con la calidad del producto podía recurrir a la competencia.
S: El contrato obligatorio de suministro (sólo para aquellos que quieran consumir pan) con un panadero de su barrio con una indemnización equivalente a 45 barras de pan en caso de rescisión es una gran conquista que nos acerca a los países de nuestro entorno. Abolirla supondría un retroceso de siete años en los derechos de los panaderos. No toleraremos que una actividad fundamental para la vida de los ciudadanos quede en manos de las fuerzas impersonales del mercado.
C: Oiga, pero hay gente que considera muy rígidas esas condiciones y compra el pan más barato a traficantes ilegales. Además éstos han proliferado espectacularmente desde que se exige una licencia del gremio para poder abrir una panadería.
S: Somos conscientes de ese problema y no escatimaremos medios para acabar mediante inspecciones y multas con el tráfico ilegal de pan. Haremos cumplir la ley y acabaremos con esos delincuentes que ponen en riesgo la salud del pueblo especulando con un producto básico para la alimentación.
Tan absurda es la argumentación de este tío imaginario del gremio de panaderos como la de los representantes de los sindicatos mayoritarios españoles. ¿Qué derechos de los trabajadores se están ustedes creyendo que defienden cuando hay más de cuatro millones de parados que no pueden acceder al empleo porque las condiciones que han fijado ustedes para la contratación son tan rígidas que los contratantes no están dispuestos a asumirlas? ¿Por qué van a querer los empresarios contratar trabajadores cuando los necesitan si cuando no los necesiten les costará un riñón prescindir de sus servicios? ¿De verdad se creen ustedes que pueden imponer condiciones y salarios al margen de la oferta y la demanda de trabajo sin consecuencias negativas para el empleo? ¿Si dicen que es la actividad sindical lo que hace subir los salarios y no la competencia entre las empresas por conseguir y retener a los trabajadores más producitivos, cómo es posible que los sueldos en Argentina o en Venezuela sean muchísimo más bajos que los que cobran los daneses?
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jueves, 24 de septiembre de 2009
Derribemos barreras a la contratación
La economía española, al pinchar la burbuja inmobiliaria, se enfrenta a un reajuste brutal de su estructura productiva. En un país donde la construcción representaba cerca del 15% del PIB, frente al 5 ó 6% de otros países del entorno, era inevitable una fuerte destrucción de empleo desde el momento en que el stock de viviendas sin vender empezó a alcanzar niveles muy altos. Lo que sí debería de evitarse es que los sectores que deberían tomar el relevo, tengan obstáculos a la hora de contratar trabajadores y de acceder al capital. Para ello sería necesario flexibilizar el mercado laboral y dejar de desviar el capital escaso a proyectos poco productivos como los del plan E.
Actualmente, excepto los sindicalistas y los políticos más dogmáticos, poca gente discute que la carestía del despido desincentiva la contratación definitiva, que las elevadas cuotas de la Seguridad Social encarecen los costes laborales y consecuentemente reducen la demanda de trabajadores, que la negociación colectiva está desconectada de la realidad de las empresas, y que los seguros de paro generosos reducen los incentivos de los desocupados a buscar empleo.
Es un grave error pretender combatir el desempleo protegiendo contra viento y marea puestos de trabajo que han dejado de ser productivos. No debe protegerse el puesto de trabajo sino al trabajador, ayudándole a formarse y a encontrar un trabajo productivo. Si una empresa produce con 20 trabajadores lo que podría producir con 14, es como si estuviese pagando a seis por no producir nada. Si la empresa no prevé una pronta recuperación de la actividad es absurdo que los mantenga en plantilla. La legislación debe favorecer el ajuste de la estructura productiva en lugar de impedirlo. La sociedad se enriquece cuando las empresas producen lo que demandan los consumidores.
Derribando barreras a la contratación como la altísima indemnización por despido improcedente vigente en España habría más empresas dispuestas a contratar parados. Éstos se beneficiarían de un salario muy superior a 420€, los contribuyentes se ahorrarían los subsidios que tienen que pagar actualmente a esos parados y los consumidores podrían disfrutar de los bienes y servicios que esos nuevos contratados produjesen; pero hay un dogmatismo ideológico muy arraigado que se opondrá radicalmente a una reforma tan necesaria.
En Dinamarca despedir es barato y los parados reciben por largo tiempo ayudas mientras el Estado les ayuda a formarse para encontrar un empleo productivo. El paro es apenas del 3%.
Como dijo un buen economista: comprobado el buen funcionamiento de unas medidas, oponerse a ellas en aras de una falsa moral, de una superstición o de un dogmatismo interno, sólo puede entenderse como una perversión.
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domingo, 13 de septiembre de 2009
Ni jama ni libertad
En el año 2009 sigue habiendo dictaduras que encarcelan a personas inocentes simplemente por conveniencia política. Un caso muy reciente es el del cubano Pánfilo, que acaba de ser condenado a dos años de cárcel tras ser juzgado bajo el cargo de "peligrosidad predelictiva". O sea, antes de cometer delito alguno le meten a uno en la cárcel porque la “Justica” decreta que podría delinquir. Podría, por ejemplo, cometer el atroz delito de denunciar la desesperante falta de comida (jama) que sufren los cubanos, que es lo que hizo Pánfilo y es lo que le ha costado perder la libertad en esa isla gobernada por criminales donde la escasez de productos básicos es tan grande que la gente hace cola para comprar el Granma, no para leerlo sino para utilizarlo como papel higiénico. Por mucho que el Gobierno se empeñe en desviar el papel escaso para usos propagandísticos, la gente lo acaba utilizando para lo que realmente lo necesita. Es el mercado, negro o blanco, el que asigna los recursos del modo que satisfacen las más urgentes necesidades de los consumidores, y es el planificador central el que con sus mandatos coactivos descoordina y empobrece al asignar los recursos ineficientemente.
Mientras los cubanos tienen que padecer diariamente la escasez de comida y la ausencia de libertad, la inmensa mayoría de los medios españoles jamás llaman dictadores a los hermanos Castro y siguen abundando los artistas que alaban las bondades de la Revolución.
sábado, 6 de diciembre de 2008
Ayudas al automóvil: intervencionismo empobrecedor
Estos días la actualidad política nos brinda un ejemplo clarísimo de intervencionismo empobrecedor. El gobierno español ha ofrecido ayudas a los fabricantes de automóviles a cambio de que éstos se comprometan a mantener sus plantillas. Otros países occidentales han propuesto medidas parecidas. El sector atraviesa una aguda crisis. Las ventas de vehículos han caído estrepitosamente y por tanto las empresas deben adaptar su producción y sus plantillas al nuevo escenario. En este contexto ¿Qué sentido tiene incentivar a esas empresas para que mantengan sus plantillas? Políticamente puede tener algún sentido, pero económicamente no tiene ninguno. Si antes las empresas para mantener su producción necesitaban una plantilla abundante, pongamos, por poner un ejemplo, 200.000 empleados, y ahora para una producción mucho menor podrían pasar, por ejemplo con 125.000, ¿qué sentido tiene ayudarles a mantener los 200.000? Mantener a 200.000 trabajadores para producir lo que podrían producir 125.000, equivale a pagar a 75.000 trabajadores para que no produzcan nada. Lógicamente así no prospera ningún país. A nadie le gustan los despidos, pero pagar para no producir nada es ruinoso e inútil. Por cada empleo mantenido merced al gasto público, los contribuyentes que han sufragado ese gasto proporcionan un empleo menos en otras empresas. Si se orientan los recursos hacia sectores en declive, no se conseguirá sino perpetuar la recesión. ¿Qué hubiera pasado si cuando empezó a desarrollarse la industria del automóvil los políticos se hubieran empeñado en salvar el empleo de los fabricantes de carros de tracción animal?
Ante estas políticas populistas, hay que reiterar una y otra vez que los factores productivos son siempre escasos, y que aquellos que se empleen para una industria se están dejando de emplear para otra industria alternativa, acaso más eficiente, productiva y enriquecedora. Para que el capital y el trabajo se orienten hacia aquellos sectores donde pueden ser más provechosos hay que dejar que las decisiones económicas prevalezcan sobre las políticas, es decir hay que liberalizar los mercados para que los agentes, sin interferencias políticas, encuentren los usos más rentables para su capital y para su trabajo. Sólo así se reajustará la estructura productiva y se maximizará la producción redundando en beneficio de toda la sociedad. Los empleos que se pierdan en una empresa, si el mercado laboral es suficientemente flexible, se pueden recuperar en otra más eficiente.
A nadie debe extrañarle, después de este ejemplo, que los países que más trabas ponen al libre proceder de los agentes económicos y que más políticas restrictivas de la producción implementan, sean también los más pobres.
La producción es fin; el empleo, únicamente el medio de conseguirla. (Henry Hazlitt)
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miércoles, 22 de octubre de 2008
Austrofobia, constructivismos y utopismos
"Nairu, la humanidad no se ahorraría padecimientos salvo que viviésemos en alguna utopía, y perseguir la utopía ha sido causa de padecimientos bastante gordos. O, como escribió Hölderlin, cada vez que el hombre ha tratado de hacer del mundo su paraíso, lo ha convertido en el infierno. Eso vale para Marx, pero también para Mises y para cualquiera que hable como un iluminado y pretenda abolir el a posteriori. Si hay que rescatar algo del liberalismo, será el empirismo y el espíritu escéptico, no la doctrinaza a machamartillo. O sea, que todos estos iluminados y visionarios, a la mierda".
Yo le he contestado que los que hicieron tanto daño en pos de esas utopías fueron los racionalistas constructivistas contra los que tanto batallaron Mises y Hayek. Que el liberalismo de éstos es todo lo contrario del utopismo constructivista. Que utopismo es creer que la acción estatal puede abolir la herencia sin consecuencias dramáticas, o que se pueden bajar los precios por decreto sin provocar escasez, o que los salarios pueden evolucionar independientemente de la productividad sin que aumente el paro. O en definitiva, esa pretensión arrogante según la cual, el hombre puede moldear a su gusto la realidad circundante. La doctrina de Mises y de Hayek, es todo lo contrario de la búsqueda utópica de paraísos. Es el reconocimiento de los límites de la ación política. Es el realismo frente al utopismo constructivista, por eso me indigna que las entradas sobre pensamiento austriaco en este blog vayan siempre acompañadas de etiquetas como "ingenuidad crónica", "ingenuidad sin límites" etc.
Lo que decía exactamente Hölderlin, conviene recordar, es lo siguiente: "Lo que ha hecho siempre del Estado un infierno sobre la tierra es precisamente que el hombre ha intentado hacer de él su paraíso."
Sobre este tema, me parece muy conveniente recordar estas palabras que escribió Huerta de Soto para el prólogo de La Fatal Arrogancia ( F. Hayek):
"La gran aportación de Hayek consiste, básicamente, en haber puesto de manifiesto que la idea original de Ludwig von Mises en torno a la imposibilidad del cálculo económico socialista no es sino un caso particular del principio más general de la imposibilidad lógica del "racionalismo constructivista o cartesiano", que se basa en el espejismo de considerar que el poder de la razón humana es muy superior al que realmente tiene, y que cae, por tanto, en la fatal arrogancia "cientista" que consiste en creer que no existen límites en cuanto al desarrollo futuro de las aplicaciones de técnica o ingeniería social.
(...) Organizar la sociedad desde arriba , basándose en órdenes, mandatos coactivos y prohibiciones es teóricamente imposible, al impedirse la libre creación y transmisión del enorme volumen de información práctica que exige una economía moderna y que no puede ser siquiera intuido por el órgano central de planificación. (...) De hecho, todas las tragedias de la humanidad de los últimos cien años que no se han debido a causas naturales (...) han tenido su origen directo o indirecto en el deseo, muchas veces bienintencionado, de llevar a la práctica la utopía socialista."
En Derecho, Legislación y Libertad, Hayek explica esta idea con una claridad insuperable:
" El error característico de los racionalistas constructivistas a este respecto estriba en que intentan basar sus argumentos en lo que se ha denominado la ilusión sinóptica, es decir, en la ficción de que todos los hechos relevantes son conocidos por alguna mente, y de que es posible construir a partir de este conocimiento de los particulares un orden social deseable. A veces la ilusión se expresa con un toque de conmovedora ingenuidad en los entusiastas de una sociedad deliberadamente planificada, como cuando alguno de ellos sueña con el desarrollo del “arte del pensar simultáneo: la capacidad de abordar a un tiempo una multitud de fenómenos interrelacionados, y de integrar en un solo esquema los atributos tanto cuantitativos como cualitativos de estos fenómenos”(Lewis Mumford). Tales sujetos parecen ignorar completamente que este sueño esquiva el problema central que plantea cualquier esfuerzo por comprender o conformar el orden de la sociedad: nuestra incapacidad para reunir como conjunto abarcable todos los datos que integran el orden social. Todos aquellos que están fascinados por los bellos planes que resultan de tal planteamiento porque son “tan ordenados, tan visibles y tan fácilmente comprensibles”(Jane Jacobs), son víctimas de la ilusión sinóptica y desconocen que estos planes deben su aparente claridad al hecho de que el planificador deja a un lado todos los hechos que desconoce”…
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viernes, 11 de abril de 2008
La Cataluña amontillada
Gaudí emprendió la construcción de la Sagrada Familia sin tener ni siquiera permiso de obras. En la hiperregulada e hiperintervenida Cataluña de hoy, difícilmente se mueve algo en el terreno cultural sin buscar el visto bueno de los políticos. Hasta para ejercer de estatua humana en las Ramblas o de músico en el metro se necesita un permiso municipal.
Donde más se nota la degradación que han traído las subvenciones públicas es en la prensa. Montilla subvencionó en 2007 a los periódicos catalanes con más de 17 millones de euros y con más de un millón a páginas web afines. Además la revista Time Out, que dirigía un analista muy nacionalprogresista de TV3, recibió más de medio millón de euros de La Generalitat. Habrá quien no vea la relación causa-efecto, pero lo cierto es que la prensa en Cataluña es atrozmente servil. De los dos grandes periódicos, uno lo dirige el hermano del conseller Nadal, uno de los pesos pesados del PSC. Tanto con el director actual como con el anterior, los editoriales y el periódico entero, parecen siempre redactados directamente desde la sede del PSC en la calle Nicaragua. El otro gran periódico ha variado su línea editorial según han soplado los vientos de la conveniencia, pasando desde el franquismo al felipismo o al nacionalismo. El resultado es que casi nadie se entera de las tropelías que perpetran los políticos locales. La prensa madrileña puede tener muchos defectos, pero al final siempre hay alguien que saca los trapos sucios. Aquí no, aquí se ocultan. Lo importante no es informar a los lectores sino tener contentos a los que reparten las subvenciones y contratan la publicidad institucional. Si no es por los medios de fuera, o por algún pequeño periódico digital, nadie se entera de los créditos perdonados al partido de Montilla, ni de los 300.000 euros gastados en encargar informes a los amigos, ni de que la hija del conseller Baltasar cobra 60.000 euros al año de la Generalitat, ni de los 120.000 euros que nos cuesta mantener alimentado a Carod-Rovira.
Hasta tal punto se han acostumbrado los políticos catalanes al servilismo de la prensa que cuando a un redactor de La Vanguardia se le ocurrió informar de que un abogado del Estado preparaba un informe que matizaba algunos artículos del Estatut, el director de Comunicación de Montilla lo consideró inconcebible y amenazó así el redactor: Te juro que no voy a para hasta joderte. (... ) Vamos a ir a por vosotros, os vamos a hundir. Si se ponen así por estas nimiedades, imagínense cómo serían las amenazas si informasen de los asuntos verdaderamente escandalosos.
Decía Ignacio Sánchez Cámara que, en nuetra época, los bárbaros no esperan al otro lado de las fronteras, sino que llevan gobernándonos hace algún tiempo. Y nuestra falta de conciencia de ello constituye parte de nuestra difícil situación.
La calidad democrática se resiente ante una sociedad civil sometida, subvencionada o simplemente enmudecida. Hace falta más iniciativa privada y menos intervención, regulación y planificación. La sociedad servil no debe prevalecer sobre la sociedad civil.
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viernes, 7 de marzo de 2008
La causa de la libertad no prevalecerá si renunciamos a la política

Los que ambicionamos una sociedad más libre no podemos permanecer pasivos ante la expansión del socialismo. Basta que no hagamos nada para que éste se consolide, porque su dinámica consistente en controlar cada vez más instituciones, más organismos regulatorios y más parcelas de poder, no se detiene sola. Bien lo saben en Venezuela.
No debemos tolerar que pretendan controlar la información que recibimos ni que adoctrinen a los niños en la fobia a Occidente, la globalización y la economía de mercado. Ni que nos graven con un canon indiscriminado. Ni que pretendan decidir a quién debemos vender nuestras acciones. Por eso la respuesta a los desafíos a los que nos enfrentamos no puede ser quedarse en casa. No acudirá en nuestro auxilio ningún Ron Paul español. Ni aparecerá ningún mesías que nos conduzca a la Tierra Prometida. La libertad debemos conquistarla nosotros. De nuestros actos depende nuestro futuro y la pasividad no puede traernos nada nuevo que merezca la pena.
Es bien sabido que ningún partido español con opciones de gobernar o de influir en el gobierno es liberal, pero también es cierto que unos son más antiliberales que otros. La travesía hacia una sociedad más libre será larga y dura porque son muchas las reformas pendientes, y muchos los interesados en impedirlas. No cabe esperar que nadie resuelva de un plumazo los problemas del país, pero sería un gran avance si, para empezar, consiguiéramos frenar el adoctrinamiento escolar y el canon digital, se corrigiesen algunas rigideces de nuestra economía, se introdujesen algunas reformas para mejorar la calidad de la educación y la independencia de la justicia, además de avanzar en la liberalización del suelo y de los horarios comerciales.
Es hora de que empiecen a cambiar algunas cosas. Es hora de actuar.
viernes, 29 de febrero de 2008
El socialismo debe ser derrotado

El socialismo necesita a fiscales como Conde-Pumpido para aplicar su errática política antiterrorista y a gente como Maite Costa al frente de la Comisión Nacional de la Energía para que sea el Gobierno quien decida a quién se vende Endesa y no sus accionistas. Después de esta legislatura la credibilidad de instituciones como el Tribunal Constitucional o la CNE está bajo mínimos.
El socialismo no se conforma con controlar el ejecutivo, el legislativo y el judicial sino que aspira a ampliar su poder en los organismos regulatorios, y demás instituciones. Los venezolanos han sido testigos de cómo el poder estatal ha ido ampliando su dominio legislatura tras legislatura. Para que la gente vea como algo natural y saludable este poder omnímodo y para alimentar la desconfianza hacia la sociedad civil, el libre mercado y la globalización; el socialismo necesita implantar el adoctrinamiento infantil y ampliar su influencia sobre los medios. Los que hemos visto en qué se han convertido los medios de comunicación catalanes somos conscientes de hasta qué punto es grande el poder corruptor de las subvenciones, la publicidad institucional y las suscripciones públicas.
El socialismo es consciente de que la pluralidad informativa es mayor allí donde no es necesario una licencia pública para salir al mercado. Por eso se propone intervenir en Internet con la creación de una figura bautizada con el orwelliano nombre de Defensor del Internauta.
Los españoles nos vamos a enfrentar en breve a unas elecciones cuyo resultado es fundamental para nuestro futuro. O aprovechamos la oportunidad para derrotar al socialismo o tendremos que padecerlo durante otros cuatro años.
domingo, 23 de diciembre de 2007
Socialismo del siglo XXI
Cabe discutir si es o no conveniente que todo el mundo estudie economía en serio. Ahora bien, existe un hecho cierto: quien hable o escriba para el público acerca de la pugna entre capitalismo y socialismo, sin conocer a fondo las verdades descubiertas por la ciencia económica sobre estas materias, es un charlatán irresponsable.
Ludwig Von Mises
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miércoles, 24 de octubre de 2007
De Bastiat a Montilla

En la progresista Cataluña del siglo XXI, se ha llegado a tal nivel de salvajismo institucional, que a partir de ahora algunos propietarios no podrán hacer con sus viviendas lo que consideren más oportuno y podrán ser obligados por la Generalitat a alquilar viviendas que mantengan desocupadas.
Uno, después de una vida de trabajo, esfuerzo, sacrificio y ahorro, decide destinar el dinero que ha ganado en buena lid a comprarse un piso adicional y luego no puede hacer con él lo que estime más oportuno. Los líderes progresistas decidirán qué se hace con su piso.
Socialismo, comunismo, colectivismo, fascismo: el Estado puede tomar lo que quiera del individuo. Todo es sacrificable en el altar del bien social porque el hombre es un mero instrumento al servicio de una causa superior. A este punto hemos llegado. Y el resto de la tribu ni se indigna ni se alarma. No era difícil de prever para quienes hemos visto cómo el encargado de informar del tráfico en TV3, un tal Espartac, decía en una tertulia que afortunadamente hay gente que trabaja por la okupación. O cómo en los informativos de esa cadena se trataba a los okupas como a jóvenes comprometidos víctimas de la sociedad capitalista. Después de cada desalojo salían haciéndose las víctimas y lamentando que no podrían seguir llevando a cabo sus magníficas actividades sociales. Muy raramente nos mostraban al propietario explicando el daño que le habían causado.
La medida no tendrá apenas efecto porque en el país de la picaresca no será difícil encontrar el modo de burlarla. No es muy difícil simular un alquiler. Los pisos seguirán sin salir al mercado porque siguen sin darse las condiciones legales propicias para ello. Sólo unas clases dirigentes absolutamente incapacitadas para entender el mundo en el que viven pueden ignorarlo. Pero no por ineficaz deja de ser una norma temible, porque como también decía Bastiat una vez que se pone como principio que el legislador está encargado de arreglar, combinar y modelar a su agrado las personas y las propiedades, no hay límites a los modos imaginables según los cuales las personas y las propiedades podrían ser arregladas, combinadas y moldeadas. Según él, la ley nace del derecho individual a la defensa: si es legítmo que cada uno defienda su propiedad y su libertad, también lo es que la fuerza pública lo haga, pero no aplicar esa fuerza común para destruirlas.
sábado, 6 de octubre de 2007
Educación para la Progresía en TV3
Cuando me enteré de que esta comunicadora haría un programa con niños, no tuve ninguna duda de que no tendría reparos ni escrúpulos para politizarlo vilmente. Las pocas veces que he soportado verlo he comprobado que así era. No puede sorprenderle a nadie. Siempre ha hecho lo mismo. En sus programas abundan los invitados de izquierdas que son adulados desvergonzadamente y viéndolo uno puede hacerse una idea de lo que pretenden hacer los socialistas con los niños. Para eso han creado Educación para la Ciudadanía. Para llenarles la cabeza de prejuicios, estupideces y falacias progres. No aprenderán mucho inglés ni tendrán buena ortografía, pero detestarán la economía de mercado y la globalización. No serán educados en el rigor y la búsqueda de la excelencia pero se les inculcará el relativismo ético.
Se trata de formar ciudadanos predispuestos a aceptar el control de la sociedad civil por parte del Gobierno y que vean como anómalas e ilegítimas otras políticas que no sean las abanderadas por los autoproclamados progresistas.
Piensan que los niños están para ser adoctrinados. Xavier Sardà no se ha molestado en disimularlo en el programa de Julia Otero. Primero ha defendido que todas las escuelas concertadas tienen que enseñar educación cívica. Si no, no pagaré impuestos. Y luego ha aconsejado a los niños ¡ No votéis a Acebes ! ¡ No votéis a Acebes ! A continuación, un fuerte y entusiasta aplauso del público infantil.
Ya que Sardà anuncia que no pagará impuestos si no se educa como él quiere, ¿ puedo yo dejar de financiar con mis impuestos a medios como TV3 ?
viernes, 24 de agosto de 2007
Colapso en la arcadia progresista

Si luego nos encontramos con un monumental caos de infraestructuras, ya encontrarán a alguien al que echarle la culpa.. El hundimiento del Carmelo fue sólo el aperitivo. Averías continuas en los trenes de cercanías. Apagones masivos de varios días de duración. Colas de 70 kilómetros en las autopistas que hay que resolver obligando a levantar las barreras de los peajes. Aeropuerto colapsado...
Han convertido a Cataluña en la meca del giliprogresismo con la ayuda inestimable de unos medios de comunicación siempre serviles y prestos a ser subvencionados. Una arcadia progresista donde los okupas son jaleados y se persigue a los propietarios de pisos vacíos. No quiero ni imaginarme qué pasará cuando la Educación para la Ciudadanía empiece a surtir efecto.
viernes, 15 de junio de 2007
PEMEX y RTVE
El ex-presidente de la Reserva Federal de los Estados Unidos, Alan Greenspan, pidió recientemente la modificación de la Constitución mexicana para abrir paso a la inversión extranjera:
Hay mucho petróleo en el Golfo de México, pero quizá está muy lejos la capacidad de Petróleos Mexicanos (PEMEX) para explorarlo y, desafortunadamente, México no puede incorporar inversionistas extranjeros en ninguna proporción porque la Constitución lo prohíbe.
Es indispensable hacer cambios porque los recursos de PEMEX proveen entre 35 y 40% del presupuesto federal en México.
Petróleos Mexicanos quiere, pero no puede. Es un tema político que de alguna manera hay que modificar, alertó Greenspan, al tiempo que recordó que las reservas de Cantarell se están agotando.
Se dice que Pemex ha sido una fuente natural de corrupción, y quizá la petrolera más ineficiente del mundo. Un dato: cuenta con 140.000 trabajadores para extraer 3,4 millones de barriles diarios. Antes del 2.002 la pública venezolana producía lo mismo con 34.000 trabajadores.
Es un caso de pésima gestión política comparable al de RTVE, que acumula una deuda de más de 7.000 millones de euros, mientras las privadas, que se fiancian sólo a través de la publicidad tienen beneficios multimillonarios: 314 millones de euros Telecinco, y 289 Antena 3 en 2006.
¿Ineptitud? ¿Corrupción? ¿O ambas cosas?
martes, 29 de mayo de 2007
Payasocracias y democracias modélicas


